Hay formas de empezar un evento que ya te dicen bastante sobre lo que viene. En el ESG Spain 2026, la jornada arrancó con un tango. La Orquesta de La Música del Reciclaje, un proyecto social y educativo de Ecoembes que transforma residuos en instrumentos musicales, interpretó Libertango. Una orquesta de instrumentos hechos a partir de residuos, en una antigua fábrica de tapices de Madrid y frente a cientos de personas hablando sobre sostenibilidad. ¿Cómo no empezar mejor?
El 10 de septiembre, Forética celebró en la Real Fábrica de Tapices de Madrid una nueva edición de ESG Spain-Corporate Sustainability Forum, el encuentro anual de referencia sobre sostenibilidad empresarial en España. La cita reunió a más de 450 personas de forma presencial y a más de 3000 en formato online para conversar sobre las tendencias que están marcando el presente y el futuro de la sostenibilidad desde las perspectivas ambiental, social y de gobernanza.
Fueron 35 ponentes quienes pasaron por el escenario a lo largo de una jornada conducida por Ana Cuesta, periodista y presentadora de laSexta Noticias. La propia tapicería sirvió como inspiración para el concepto de esta edición: tramas, redes y trabajo conjunto. Y, de alguna manera, esa idea también atravesó muchas de las conversaciones. La sostenibilidad apareció cada vez menos como un tema aislado y cada vez más conectada con las decisiones de negocio, la competitividad, la confianza y la innovación.
Entre todas las conversaciones, me llevé tres emergentes que creo que van a seguir ganando espacio en la agenda empresarial:
1. Reporting, transparencia y finanzas: la información también construye confianza
En un contexto europeo de revisión y simplificación de las reglas de reporte de sostenibilidad, hubo una idea que apareció con fuerza: la calidad de la información sigue siendo fundamental para generar confianza. Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, y Santiago Durán, presidente del ICAC, pusieron el foco en la importancia de contar con información fiable y reglas claras para que los mercados funcionen y las empresas puedan tomar decisiones con mayor solidez. La conversación también alcanzó a la gobernanza: integrar la sostenibilidad en la toma de decisiones requiere datos, seguimiento y estructuras capaces de convertir la ambición en gestión.
Para mí, esto refuerza una cuestión especialmente relevante para quienes trabajamos en comunicación: el reporting no termina cuando se publica el informe. En un escenario en el que las empresas necesitan demostrar qué hacen, cómo lo hacen y qué valor genera, la transparencia se convierte también en un activo para relacionarse con inversores y grupos de interés. El desafío está en traducir información cada vez más compleja en narrativas comprensibles, consistentes y creíbles. Y ahí la comunicación tiene bastante más trabajo por delante que simplemente “contar” resultados.
2. Energía y economía circular: de la agenda ambiental a la competitividad
La conversación sobre energía dejó una mirada especialmente interesante sobre España. En los últimos años, el país ha avanzado en la transformación de su sistema eléctrico hacia fuentes renovables, y esa transición empieza a plantearse también como una oportunidad para reforzar la competitividad, atraer actividad empresarial y avanzar hacia una economía baja en carbono. Loreto Ordóñez, CEO de ENGIE, y Javier Goñi, CEO de Exolum, abordaron precisamente esa tensión entre transición energética, seguridad de suministro, infraestructura e impulso industrial.
Algo similar apareció al hablar de recursos naturales y circularidad. Agua, biodiversidad, residuos y cadenas de valor están cada vez más vinculados a la resiliencia de los negocios. En la mesa participaron compañías tan diversas como Coca-Cola Europacific Partners Iberia, McDonald’s España, Iberostar y Leroy Merlin, mostrando cómo la gestión de recursos puede abrir nuevas oportunidades en modelos de negocio y en la relación con las personas consumidoras. Me quedo con una idea especialmente potente para las marcas: la economía circular puede ser también una fuente de innovación, diferenciación y preferencia, especialmente en sectores como alimentación, hotelería y retail.
3. IA: una enorme oportunidad que viene con una gran responsabilidad
La inteligencia artificial estuvo presente desde una perspectiva que me interesa especialmente: su relación con la confianza. Javier Bardají, consejero delegado de Atresmedia, y Natalia Montero, directora de Relaciones Internacionales de Forética, pusieron sobre la mesa el desafío de preservar la credibilidad en un entorno de sobreabundancia de contenidos y creciente dificultad para distinguir información relevante de contenido generado o amplificado sin suficientes garantías. Para las organizaciones, esto implica pensar también en cómo comunican, qué información comparten y qué responsabilidad tienen sobre la calidad de los mensajes que ayudan a poner en circulación.
La conversación sobre IA y salud llevó esta reflexión a un terreno muy concreto. Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, y Alba Ancochea, Sustainability and SHE Lead de AstraZeneca España, hablaron de aplicaciones capaces de anticipar necesidades, personalizar tratamientos, acelerar la investigación y contribuir a sistemas sanitarios más accesibles y eficientes. Me parece que ahí está una de las grandes preguntas que deja la IA: cómo aprovechar su capacidad para ampliar el acceso a servicios esenciales sin perder de vista la integridad de la información, la responsabilidad y la perspectiva de las personas.